{"id":901426,"date":"2026-08-28T17:58:25","date_gmt":"2026-08-28T15:58:25","guid":{"rendered":"https:\/\/grundlinien.de\/?p=901426"},"modified":"2026-09-24T11:44:26","modified_gmt":"2026-09-24T09:44:26","slug":"324","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/grundlinien.de\/es\/324\/","title":{"rendered":"324"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta determinaci\u00f3n, con la cual el inter\u00e9s y el derecho de los singulares est\u00e1n puestos como un momento evanescente, es a la vez lo <em>positivo<\/em>, a saber, de la individualidad de estos, no contingente ni mudable, sino <em>que es en y para s\u00ed<\/em>. Esta relaci\u00f3n, y el reconocimiento de ella, es, por ello, su deber sustancial, \u2014 el deber de conservar, por medio del peligro y el sacrificio de su propiedad y de su vida, y desde luego de su opinar y de todo lo que de suyo est\u00e1 comprendido en el \u00e1mbito de la vida, esta individualidad sustancial, la independencia y la soberan\u00eda del Estado.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><span class=\"ed-s\" title=\"Primera edici\u00f3n (1820), p. 332\" style=\"font-size:.7em;color:#a2977f;letter-spacing:.03em;white-space:nowrap;\">|332|<\/span> Hay un c\u00e1lculo muy torcido cuando, al exigirse este sacrificio, el Estado se considera solo como sociedad civil, y como su fin \u00faltimo solo el <em>aseguramiento de la vida y de la propiedad<\/em> de los individuos; pues esta seguridad no se alcanza por medio del sacrificio de aquello que debe ser <em>asegurado<\/em>; \u2014 al contrario. \u2014 En lo indicado reside el <em>momento<\/em> \u00e9tico <em>de la guerra<\/em>, la cual no ha de considerarse como un mal absoluto y como una contingencia meramente exterior que tuviera su fundamento, por tanto contingente \u00e9l mismo, sea en lo que fuere, en las pasiones de los detentadores del poder o de los pueblos, en injusticias, etc., en general en algo que no debe ser. Lo que es de la naturaleza de lo contingente, a eso le acontece lo contingente, y precisamente este destino es, as\u00ed, la necesidad, \u2014 as\u00ed como en general el concepto y la filosof\u00eda hacen desaparecer el punto de vista de la mera contingencia y reconocen en ella, en cuanto <em>apariencia<\/em>, su esencia, la necesidad. Es <em>necesario<\/em> que lo finito, la posesi\u00f3n y la vida, sea <em>puesto<\/em> como contingente, porque este es el concepto de lo finito. Esta necesidad tiene, por un lado, la figura de poder de la naturaleza, y todo lo finito es mortal y perecedero. <span class=\"ed-s\" title=\"Primera edici\u00f3n (1820), p. 333\" style=\"font-size:.7em;color:#a2977f;letter-spacing:.03em;white-space:nowrap;\">|333|<\/span> Pero en la esencia \u00e9tica, el Estado, se le quita a la naturaleza este poder, y la necesidad es elevada a obra de la libertad, a algo \u00e9tico; \u2014 aquella caducidad se convierte en un tr\u00e1nsito <em>querido<\/em>, y la negatividad que le sirve de fundamento, en la individualidad sustancial propia de la esencia \u00e9tica. \u2014 La guerra, en cuanto estado en el cual se toma en serio la vanidad de los bienes y cosas temporales, que de otro modo suele ser una frase edificante, es, con ello, el momento en el cual la idealidad de lo <em>particular obtiene su derecho<\/em> y se hace efectividad; \u2014 tiene el significado superior de que por medio de ella, como lo he expresado en otro lugar<sup data-fn=\"10ec7884-86b9-4328-9f44-800760d41cfb\" class=\"fn\"><a href=\"#10ec7884-86b9-4328-9f44-800760d41cfb\" id=\"10ec7884-86b9-4328-9f44-800760d41cfb-link\">1<\/a><\/sup>, \u00abse conserva la salud \u00e9tica de los pueblos en su indiferencia frente al fijarse de las determinidades finitas, as\u00ed como el movimiento de los vientos preserva al mar de la putrefacci\u00f3n en la que lo sumir\u00eda una calma duradera, como a los pueblos una paz duradera o incluso perpetua\u00bb. \u2014 Que esto sea, por lo dem\u00e1s, <em>solo<\/em> Idea filos\u00f3fica, o, como suele expresarse de otro modo, una justificaci\u00f3n de la <em>providencia<\/em>, y que las guerras efectivas necesiten todav\u00eda de otra justificaci\u00f3n, de esto se hablar\u00e1 despu\u00e9s. \u2014 Que la idealidad que en la guerra sale a la luz como situada en una relaci\u00f3n contingente hacia afuera, y la idealidad seg\u00fan la cual los poderes interiores del Estado son momentos org\u00e1nicos del todo, \u2014 sean la misma, se presenta en el fen\u00f3meno hist\u00f3rico, entre otras cosas, bajo la figura de que guerras afortunadas han impedido disturbios interiores y han afianzado el poder estatal interior. Que pueblos que no quieren soportar la soberan\u00eda hacia dentro, o que la temen, sean subyugados por otros, y se hayan esforzado por su independencia con tanto menos \u00e9xito y honor cuanto menos se pudo llegar, hacia dentro, a una primera instituci\u00f3n del poder estatal (su libertad ha muerto del temor a morir); que Estados que tienen la garant\u00eda de su independencia no en su fuerza armada, sino en otras consideraciones (como, por ejemplo, Estados desproporcionadamente peque\u00f1os frente a sus vecinos), puedan subsistir con una Constituci\u00f3n interior que, para s\u00ed, no garantizar\u00eda ni reposo hacia dentro ni hacia afuera, etc. \u2014 son fen\u00f3menos que pertenecen precisamente a esto.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n<ol class=\"wp-block-footnotes\"><li id=\"10ec7884-86b9-4328-9f44-800760d41cfb\">en: <em>Sobre los modos cient\u00edficos de tratar el derecho natural<\/em> <a href=\"#10ec7884-86b9-4328-9f44-800760d41cfb-link\" aria-label=\"Saltar a la referencia de la nota 1\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/li><\/ol>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esta determinaci\u00f3n, con la cual el inter\u00e9s y el derecho de los singulares est\u00e1n puestos como un momento evanescente, es a la vez lo positivo, a saber, de la individualidad de estos, no contingente ni mudable, sino que es en y para s\u00ed. 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