{"id":901550,"date":"2026-08-28T21:48:35","date_gmt":"2026-08-28T19:48:35","guid":{"rendered":"https:\/\/grundlinien.de\/?p=901550"},"modified":"2026-09-24T11:43:52","modified_gmt":"2026-09-24T09:43:52","slug":"104","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/grundlinien.de\/es\/104\/","title":{"rendered":"104"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Transici\u00f3n del derecho a la moralidad<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El delito y la justicia vengadora presentan, en efecto, la <em>figura<\/em> del desarrollo de la voluntad en cuanto que ha salido a la distinci\u00f3n entre la voluntad <em>universal<\/em> que es <em>en s\u00ed<\/em> y la voluntad <em>singular<\/em> que es <em>para s\u00ed<\/em> frente a aquella, y presentan, adem\u00e1s, que la voluntad <em>que es en s\u00ed<\/em>, mediante la supresi\u00f3n de esta oposici\u00f3n, ha retornado a s\u00ed y con ello se ha hecho ella misma <em>para s\u00ed<\/em> y <em>efectiva<\/em>. As\u00ed, el derecho <em>es<\/em> y <em>vale<\/em>, acreditado frente a la voluntad singular <em>que es meramente para s\u00ed<\/em>, como <em>efectivo<\/em> por su necesidad. \u2014 Esta configuraci\u00f3n es, a la vez, igualmente la determinidad conceptual interior, m\u00e1s desarrollada, de la voluntad. Seg\u00fan su concepto, su realizaci\u00f3n en ella misma consiste en esto: haber suprimido el ser-en-s\u00ed y la forma de la inmediatez en que ella es en un principio y que tiene como figura en el derecho abstracto (<a href=\"https:\/\/grundlinien.de\/es\/21\/\" data-type=\"post\" data-id=\"901317\">\u00a7 21<\/a>) \u2014 por tanto, ponerse primero en la oposici\u00f3n entre la voluntad universal que es <em>en s\u00ed<\/em> y la voluntad singular que es <em>para s\u00ed<\/em>, y luego, mediante la supresi\u00f3n de esta oposici\u00f3n, la negaci\u00f3n de la negaci\u00f3n, determinarse como voluntad <em>en su existencia<\/em>, de modo que no es solo voluntad libre en s\u00ed, sino para s\u00ed misma, como negatividad que se refiere a s\u00ed. Su <em>personalidad<\/em>, que en el derecho abstracto la voluntad solamente <em>es<\/em>, la tiene esta ahora, as\u00ed, por <em>objeto<\/em>; la subjetividad de la libertad, as\u00ed infinita <em>para s\u00ed<\/em>, constituye el principio del <em>punto de vista moral<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><span class=\"ed-s\" title=\"Primera edici\u00f3n (1820), p. 104\" style=\"font-size:.7em;color:#a2977f;letter-spacing:.03em;white-space:nowrap;\">|104|<\/span> Si volvemos la mirada, m\u00e1s de cerca, sobre los momentos por los cuales el concepto de la libertad se desarrolla desde la determinidad de la voluntad, en un principio abstracta, hasta la determinidad que se refiere a s\u00ed misma, y con ello hasta la <em>autodeterminaci\u00f3n<\/em> de la <em>subjetividad<\/em>, entonces esta determinidad es, en la propiedad, <em>lo m\u00edo abstracto<\/em>, y por ello est\u00e1 en una cosa exterior \u2014 en el contrato, lo m\u00edo <em>mediado por la voluntad<\/em> y solo <em>com\u00fan<\/em> \u2014 en el entuerto, la voluntad de la esfera del derecho, su ser-en-s\u00ed abstracto o inmediatez, est\u00e1 puesta como <em>contingencia<\/em> por la voluntad singular, ella misma <em>contingente<\/em>. En el punto de vista moral, esta queda superada de tal modo que esta contingencia misma, en cuanto reflejada <em>en s\u00ed<\/em> e <em>id\u00e9ntica consigo<\/em>, es la contingencia infinita, que es dentro de s\u00ed, de la voluntad: su <em>subjetividad<\/em>.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Transici\u00f3n del derecho a la moralidad El delito y la justicia vengadora presentan, en efecto, la figura del desarrollo de la voluntad en cuanto que ha salido a la distinci\u00f3n entre la voluntad universal que es en s\u00ed y la voluntad singular que es para s\u00ed frente a aquella, y presentan, adem\u00e1s, que la voluntad [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[55,53],"tags":[52],"class_list":["post-901550","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-derecho-abstracto","category-parrafo","tag-transicion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/grundlinien.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/901550","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/grundlinien.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/grundlinien.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/grundlinien.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/grundlinien.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=901550"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/grundlinien.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/901550\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":906102,"href":"https:\/\/grundlinien.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/901550\/revisions\/906102"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/grundlinien.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=901550"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/grundlinien.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=901550"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/grundlinien.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=901550"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}