{"id":901641,"date":"2026-08-29T10:42:37","date_gmt":"2026-08-29T08:42:37","guid":{"rendered":"https:\/\/grundlinien.de\/?p=901641"},"modified":"2026-09-24T11:43:57","modified_gmt":"2026-09-24T09:43:57","slug":"150","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/grundlinien.de\/es\/150\/","title":{"rendered":"150"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo \u00e9tico, en la medida en que se refleja en el car\u00e1cter individual, determinado por la naturaleza, en cuanto tal, es la <em>virtud<\/em>, la cual, en la medida en que no muestra otra cosa que la simple adecuaci\u00f3n del individuo a los deberes de las relaciones a que pertenece, es <em>rectitud<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Qu\u00e9<\/em> debe hacer el ser humano, <em>cu\u00e1les<\/em> son los deberes que ha de cumplir para ser virtuoso, es f\u00e1cil de decir en una comunidad \u00e9tica \u2014 no ha de hacer otra cosa que lo que le est\u00e1 prescrito, enunciado y conocido en sus relaciones. La rectitud es lo universal que puede exig\u00edrsele, en parte jur\u00eddica, en parte \u00e9ticamente. <span class=\"ed-s\" title=\"Primera edici\u00f3n (1820), p. 161\" style=\"font-size:.7em;color:#a2977f;letter-spacing:.03em;white-space:nowrap;\">|161|<\/span> Pero para el punto de vista moral aparece f\u00e1cilmente como algo m\u00e1s bien subordinado, por encima de lo cual habr\u00eda que exigir todav\u00eda m\u00e1s de s\u00ed mismo y de los dem\u00e1s; pues el af\u00e1n de ser algo <em>particular<\/em> no se contenta con lo que es en y para s\u00ed y universal; solo en una <em>excepci\u00f3n<\/em> encuentra la conciencia de su peculiaridad. \u2014 Los <em>diversos lados<\/em> de la rectitud pueden llamarse igualmente tambi\u00e9n <em>virtudes<\/em>, porque son en igual medida propiedad \u2014aunque en comparaci\u00f3n con otros no particular\u2014 del <em>individuo<\/em>. Pero el hablar de <em>la<\/em> virtud linda f\u00e1cilmente con la declamaci\u00f3n vac\u00eda, porque con ello solo se habla de algo abstracto e indeterminado, as\u00ed como tambi\u00e9n tal discurso, con sus razones y exposiciones, se dirige al individuo como a un arbitrio y un capricho subjetivo. En un estado \u00e9tico existente, cuyas relaciones est\u00e1n completamente desarrolladas y realizadas, la <em>virtud propiamente dicha<\/em> solo tiene su lugar y su efectividad en circunstancias extraordinarias y en colisiones de aquellas relaciones \u2014 en verdaderas <em>colisiones<\/em>, pues la reflexi\u00f3n moral puede crearse colisiones por doquier y darse la conciencia de algo particular y de <em>sacrificios<\/em> realizados. En el estado no formado de la sociedad y de la comunidad aparece, por ello, m\u00e1s la forma de la virtud como tal, porque aqu\u00ed lo \u00e9tico y su realizaci\u00f3n son m\u00e1s un capricho individual y una naturaleza genial peculiar del individuo, as\u00ed como los antiguos predicaron la virtud especialmente de <em>H\u00e9rcules<\/em>. Tambi\u00e9n en los Estados antiguos, porque en ellos la eticidad no hab\u00eda llegado a este sistema libre de un desarrollo independiente y de objetividad, ten\u00eda que ser la genialidad peculiar de los individuos la que supliera esta carencia. \u2014 La doctrina de las virtudes, en la medida en que no es meramente doctrina de los deberes y comprende, por tanto, lo particular del car\u00e1cter, lo fundado en la determinidad natural, ser\u00e1 entonces una <em>historia natural espiritual<\/em>.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><span class=\"ed-s\" title=\"Primera edici\u00f3n (1820), p. 162\" style=\"font-size:.7em;color:#a2977f;letter-spacing:.03em;white-space:nowrap;\">|162|<\/span> Puesto que las virtudes son lo \u00e9tico en su aplicaci\u00f3n a lo particular y, seg\u00fan este lado subjetivo, algo indeterminado, interviene para su determinaci\u00f3n lo cuantitativo del m\u00e1s y el menos; su consideraci\u00f3n trae consigo, por ello, los defectos o vicios opuestos, como en <em>Arist\u00f3teles<\/em>, quien, por ello, determin\u00f3 la virtud particular, seg\u00fan su recto sentido, como el t\u00e9rmino medio entre un <em>demasiado<\/em> y un <em>demasiado poco<\/em>. \u2014 El mismo contenido que adopta la forma de <em>deberes<\/em> y luego de <em>virtudes<\/em> es tambi\u00e9n el que tiene la forma de <em>impulsos<\/em> (<a href=\"https:\/\/grundlinien.de\/es\/19\/\" data-type=\"post\" data-id=\"901310\">\u00a7 19, Observaci\u00f3n<\/a>). Tambi\u00e9n ellos tienen el mismo contenido por fundamento; pero, porque en ellos este pertenece todav\u00eda a la voluntad inmediata y al sentimiento natural, y no est\u00e1 formado hasta la determinaci\u00f3n de la eticidad, tienen en com\u00fan con el contenido de los deberes y las virtudes solo el objeto abstracto, el cual, en cuanto carente de determinaci\u00f3n en s\u00ed mismo, no contiene para ellos el l\u00edmite de lo bueno o de lo malo \u2014 o son, seg\u00fan la abstracci\u00f3n de lo positivo, <em>buenos<\/em>, y, a la inversa, seg\u00fan la abstracci\u00f3n de lo negativo, <em>malos<\/em> (<a href=\"https:\/\/grundlinien.de\/es\/18\/\" data-type=\"post\" data-id=\"901308\">\u00a7 18<\/a>).<\/p><\/blockquote>\n\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lo \u00e9tico, en la medida en que se refleja en el car\u00e1cter individual, determinado por la naturaleza, en cuanto tal, es la virtud, la cual, en la medida en que no muestra otra cosa que la simple adecuaci\u00f3n del individuo a los deberes de las relaciones a que pertenece, es rectitud. 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