{"id":901663,"date":"2026-08-29T10:56:09","date_gmt":"2026-08-29T08:56:09","guid":{"rendered":"https:\/\/grundlinien.de\/?p=901663"},"modified":"2026-08-29T20:00:49","modified_gmt":"2026-08-29T18:00:49","slug":"162","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/grundlinien.de\/es\/162\/","title":{"rendered":"\u00a7 162"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como punto de partida <em>subjetivo<\/em> del matrimonio puede aparecer m\u00e1s bien la <em>inclinaci\u00f3n particular<\/em> de las dos personas que entran en esta relaci\u00f3n, o la <em>previsi\u00f3n<\/em> y disposici\u00f3n de los padres, etc.; pero el punto de partida <em>objetivo<\/em> es el libre <em>consentimiento<\/em> de las personas, y precisamente para <em>constituir una sola persona<\/em>, para renunciar a su personalidad natural y singular en aquella unidad, la cual, seg\u00fan esta consideraci\u00f3n, es una autolimitaci\u00f3n, pero, precisamente porque en ella ganan su autoconciencia sustancial, es su liberaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La determinaci\u00f3n objetiva, es decir, el deber \u00e9tico, es entrar en el estado matrimonial. C\u00f3mo est\u00e9 constituido el punto de partida exterior es, por su naturaleza, contingente, y depende en particular del grado de formaci\u00f3n de la reflexi\u00f3n. Los extremos en esto son, por un lado, que la disposici\u00f3n de los padres bien intencionados haga el comienzo, y que en las personas destinadas a la uni\u00f3n de amor entre s\u00ed surja la inclinaci\u00f3n a partir de que se conocen como destinadas a ello; por otro, que la inclinaci\u00f3n aparezca primero en las personas mismas, en cuanto <em>estas<\/em> infinitamente particularizadas. \u2014 Aquel extremo, o en general el camino en el cual la decisi\u00f3n de casarse hace el comienzo y trae por consecuencia la inclinaci\u00f3n, de modo que en el matrimonio efectivo ambas cosas quedan unidas, puede considerarse el camino m\u00e1s \u00e9tico. \u2014 En el otro extremo es la peculiaridad <em>infinitamente particular<\/em> la que hace valer sus pretensiones, y que est\u00e1 en conexi\u00f3n con el principio subjetivo del mundo moderno (v\u00e9ase m\u00e1s arriba <a href=\"https:\/\/grundlinien.de\/es\/124\/\">\u00a7 124<\/a>, Observaci\u00f3n). \u2014 Pero en los dramas modernos y otras representaciones art\u00edsticas en las que el amor entre los sexos constituye el inter\u00e9s fundamental, el elemento de frialdad penetrante que en ellas se encuentra se introduce en el calor de la pasi\u00f3n representada por medio de la total <em>contingencia<\/em> con ella vinculada, a saber, en cuanto se representa el inter\u00e9s entero como fundado \u00fanicamente en <em>estos<\/em> [dos individuos], lo cual bien puede tener importancia infinita para <em>estos<\/em>, pero no la tiene <em>en s\u00ed<\/em>.<\/p>\n<\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Como punto de partida subjetivo del matrimonio puede aparecer m\u00e1s bien la inclinaci\u00f3n particular de las dos personas que entran en esta relaci\u00f3n, o la previsi\u00f3n y disposici\u00f3n de los padres, etc.; pero el punto de partida objetivo es el libre consentimiento de las personas, y precisamente para constituir una sola persona, para renunciar a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[],"tags":[51],"class_list":["post-901663","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","tag-realizacion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/grundlinien.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/901663","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/grundlinien.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/grundlinien.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/grundlinien.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/grundlinien.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=901663"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/grundlinien.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/901663\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":902106,"href":"https:\/\/grundlinien.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/901663\/revisions\/902106"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/grundlinien.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=901663"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/grundlinien.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=901663"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/grundlinien.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=901663"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}