|112| Primera Sección. El propósito y la responsabilidad
La finitud de la voluntad subjetiva en la inmediatez del actuar consiste inmediatamente en que ella tiene, para su actuar, un objeto exterior presupuesto, con circunstancias múltiples. El hecho pone una alteración en esta existencia dada, y la voluntad tiene, en general, responsabilidad en ella, en la medida en que en la existencia alterada reside el predicado abstracto de lo mío.
Un acontecimiento, un estado producido, es una efectividad exterior concreta, que por ello tiene en ella una cantidad indeterminable de circunstancias. Cada momento singular que se muestra como condición, fundamento, causa de una tal circunstancia, y que por tanto ha contribuido con lo suyo, puede considerarse que es responsable de ello o, al menos, que tiene responsabilidad en ello. |113| El entendimiento formal tiene, por ello, ante un acontecimiento rico (por ejemplo, la Revolución francesa), entre una cantidad innumerable de circunstancias, la elección de cuál quiere afirmar como aquella que es responsable.

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