|194| A. El sistema de las necesidades
La particularidad, en un primer momento como lo determinado frente a lo universal de la voluntad en general (§ 6), es necesidad subjetiva, la cual alcanza su objetividad, es decir, su satisfacción, por medio α) de cosas exteriores, que son ahora igualmente la propiedad y el producto de otras necesidades y voluntades, y β) por medio de la actividad y el trabajo, en cuanto lo que media entre ambos lados. En la medida en que su fin es la satisfacción de la particularidad subjetiva, pero en la relación con las necesidades y el libre arbitrio de otros se hace valer la universalidad, este aparecer de la racionalidad en esta esfera de la finitud es el entendimiento, el lado que importa en la consideración y que constituye lo reconciliador dentro de esta esfera misma.
La economía política es la ciencia que tiene su punto de partida en estos puntos de vista, pero que luego ha de exponer la relación y el movimiento de las masas en su determinidad y su entrelazamiento cualitativos y cuantitativos. — Es esta una de las ciencias que han surgido en la época moderna como en su propio suelo. |195| Su desarrollo muestra algo interesante: cómo el pensamiento (véase Smith, Say, Ricardo1) descubre, a partir de la infinita multitud de singularidades que en un primer momento tiene ante sí, los principios simples de la cosa, el entendimiento que actúa en ella y la rige. — Así como, por un lado, es lo reconciliador reconocer, en la esfera de las necesidades, este aparecer de la racionalidad que reside en la cosa y se pone por obra en ella, así, a la inversa, este es el campo donde el entendimiento de los fines subjetivos y de las opiniones morales desahoga su insatisfacción y su mal humor moral.
- Adam Smith, An Inquiry into the nature and causes of the wealth of nations, 1776; Jean Baptiste Say, Traité d’économie politique, 1803; David Ricardo, On the Principles of political economy, and taxation, 1817. ↩︎

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