170

|176| B. El patrimonio de la familia

La familia no solo tiene propiedad, sino que, para ella, en cuanto persona universal y perdurable, surge la necesidad y la determinación de una posesión permanente y segura, de un patrimonio. El momento, arbitrario en la propiedad abstracta, de la necesidad particular del mero singular, y el egoísmo del deseo, se transforman aquí en el cuidado y la adquisición para algo común, en algo ético.

La introducción de la propiedad fija aparece, en las leyendas sobre las fundaciones de los Estados, o al menos de una vida social civilizada, en conexión con la introducción del matrimonio. — En qué consista, por lo demás, aquel patrimonio, y cuál sea el modo verdadero de su afianzamiento, se mostrará en la esfera de la sociedad civil.

EN DE

Comentarios

Deja una respuesta