Los hijos son en sí libres, y la vida es la existencia inmediata solo de esta libertad; no pertenecen, por ello, ni a otros ni a los padres como cosas. Su educación tiene, respecto de la relación familiar, la determinación positiva de que la eticidad sea llevada en ellos al sentimiento inmediato, todavía sin oposición, y de que el ánimo haya vivido en él, como en el fundamento de la vida ética, su primera vida en el amor, la confianza y la obediencia — pero luego, respecto de la misma relación, la determinación negativa de elevar a los hijos, desde la inmediatez natural en que se encuentran originariamente, a la independencia y a la personalidad libre, y con ello a la capacidad de salir de la unidad natural de la familia.
La relación de esclavitud de los hijos romanos es una de las instituciones que más manchan esta legislación, y esta lesión de la eticidad en su vida más íntima y tierna es uno de los momentos más importantes para comprender el carácter histórico-universal de los romanos y su orientación hacia el formalismo jurídico. — La necesidad de ser educados está presente en los niños como el sentimiento propio de estar, en sí mismos, tal como son, insatisfechos — como el impulso de pertenecer al mundo de los adultos, que presienten como algo superior, el deseo de hacerse mayores. La pedagogía lúdica toma ya lo pueril mismo como algo que vale en sí, se lo da así a los niños y les rebaja lo serio, y a sí misma, a una forma pueril, tenida en poco por los propios niños. |180| En la medida en que se esfuerza así por representárselos, en la inconclusión en que se sienten, más bien como acabados, y por hacerlos sentirse satisfechos en ella, perturba y contamina su verdadera y mejor necesidad propia, y produce en parte la falta de interés y el embotamiento frente a las relaciones sustanciales del mundo espiritual, en parte el desprecio de los seres humanos, puesto que estos se les han representado a ellos, en cuanto niños, como pueriles y despreciables, y luego la vanidad y la presunción que se regodean en la propia excelencia.

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