La voluntad, α) en la medida en que se tiene a sí misma por su determinación y así es conforme a su concepto y verdadera, es la voluntad absolutamente objetiva; β) pero la voluntad objetiva, en cuanto carente de la forma infinita de la autoconciencia, es la voluntad sumergida en su objeto o estado, sea cual sea la índole de este según su contenido — la voluntad infantil, la ética, así como la servil, la supersticiosa, etc. γ) La objetividad es, finalmente, la forma unilateral en oposición a la determinación subjetiva de la voluntad y, con ello, la inmediatez de la existencia como existencia exterior; en este sentido, la voluntad solo se hace objetiva mediante la ejecución de sus fines.
|33| Estas determinaciones lógicas de subjetividad y objetividad han sido expuestas aquí especialmente con la intención de observar expresamente respecto de ellas, ya que en lo sucesivo se emplean con frecuencia, que les ocurre lo mismo que a otras diferencias y determinaciones de reflexión opuestas: en razón de su finitud y, por ende, de su naturaleza dialéctica, pasan a su opuesto. 1 Sin embargo, a otras determinaciones semejantes de la oposición les queda fijo su significado para la representación y el entendimiento, puesto que su identidad es todavía como algo interior. En la voluntad, en cambio, tales oposiciones, que han de ser abstractas y a la vez determinaciones de ella, que solo puede ser sabida como lo concreto, conducen por sí mismas a esta su identidad y a la confusión de sus significados; — una confusión que al entendimiento solo le sobreviene inconscientemente. — Así, la voluntad, en cuanto la libertad que es en sí misma, es la subjetividad misma; esta es, por tanto, su concepto y así su objetividad; la finitud, en cambio, es su subjetividad en oposición a la objetividad; pero precisamente en esta oposición la voluntad no está consigo misma, sino enredada con el objeto, y su finitud consiste igualmente en no ser subjetiva, etc. — Por eso, qué significado haya de tener en lo sucesivo lo subjetivo o lo objetivo de la voluntad ha de desprenderse en cada caso del contexto, que contiene su posición con respecto a la totalidad.
- Hegel no indica ningún pasaje. Subjetividad y objetividad son determinaciones de reflexión: determinaciones que solo tienen su sentido en la oposición recíproca y que por eso lo intercambian en cuanto se las fija cada una por sí (Enciclopedia, 3.ª ed., § 115 y ss.). — Véase al respecto «Grammatik der logischen Begriffe» (en alemán): Reflexion y Übergang. ↩︎

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