Para el contenido de estos fines solo está presente aquí α) la actividad formal misma — que el sujeto esté con su actividad en aquello que ha de considerar y promover como su fin; — aquello por lo que los seres humanos se interesan, o deben interesarse, como por lo suyo, es aquello por lo que quieren actuar. β) Pero un contenido ulteriormente determinado solo lo tiene la libertad, todavía abstracta y formal, de la subjetividad en su existencia subjetiva natural: necesidades, inclinaciones, pasiones, opiniones, ocurrencias, etc. La satisfacción de este contenido es el bienestar o la felicidad, en sus determinaciones particulares y en general, los fines de la finitud en cuanto tales.
Este es, en cuanto punto de vista de la relación (§ 108), en el cual el sujeto está determinado a su diferenciación y vale, por tanto, como algo particular, el lugar donde entra el contenido de la voluntad natural (§ 11); pero aquí no está tal como es inmediatamente, sino que este contenido, en cuanto perteneciente a la voluntad reflejada en sí, está elevado a un fin universal, el del bienestar o de la felicidad (Enciclopedia de las ciencias filosóficas, § 395 y ss.) 1 — el punto de vista del pensar que todavía no aprehende la voluntad en su libertad, sino que reflexiona sobre su contenido como algo natural y dado —, como, por ejemplo, en tiempos de Creso y Solón.

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