División
Según la secuencia gradual del desarrollo de la Idea de la voluntad libre en y para sí, la voluntad es: A. inmediata; su concepto es por ello abstracto: la personalidad, y su existencia una cosa exterior inmediata; – la esfera del derecho abstracto o formal; B. la voluntad, reflejada en sí desde la existencia exterior, determinada como singularidad subjetiva frente a lo universal – este, en parte como algo interior, el bien, en parte como algo exterior, un mundo existente, y estos dos lados de la Idea como solo mediados el uno por el otro; la Idea en su escisión o existencia particular, el derecho de la voluntad subjetiva en relación con el derecho del mundo y con el derecho de la Idea, pero de la Idea que es solo en sí; – la esfera de la moralidad; C. la unidad y verdad de estos dos momentos abstractos – la Idea pensada del bien realizada en la voluntad reflejada en sí y en el mundo exterior1 – de manera que la libertad, en cuanto sustancia, existe tanto como realidad y necesidad cuanto como voluntad subjetiva; – la Idea en su existencia universal en y para sí; la eticidad. Pero la sustancia ética es igualmente: a) espíritu natural; – la familia, b) en su escisión y aparición; – la sociedad civil, c) el Estado, como la libertad igualmente universal y objetiva en la libre autonomía de la voluntad particular; – espíritu real y orgánico que α) de un pueblo, β) a través de la relación de los espíritus particulares de los pueblos, γ) en la historia universal se hace real y se revela como el espíritu universal del mundo, cuyo derecho es el supremo.
Que una cosa o un contenido, que está puesto primero según su concepto, o tal como es en sí, tenga la figura de la inmediatez o del ser, se presupone a partir de la lógica especulativa; otra cosa es el concepto que es para sí en la forma del concepto; este ya no es algo inmediato. – Del mismo modo se presupone aquí el principio que determina la división. La división también puede considerarse como una indicación histórica y anticipada de las partes, pues los diversos grados deben producirse, como momentos del desarrollo de la Idea, a partir de la naturaleza misma del contenido. Una división filosófica no es en absoluto una clasificación externa de una materia dada, hecha según uno o varios principios de división adoptados desde fuera, sino la distinción inmanente del concepto mismo. – Moralidad y eticidad, que habitualmente se consideran más o menos sinónimas, se toman aquí en un sentido esencialmente distinto. Sin embargo, también la representación parece distinguirlas; el uso lingüístico kantiano se sirve preferentemente de la expresión moralidad, así como los principios prácticos de esta filosofía se limitan enteramente a este concepto, e incluso hacen imposible el punto de vista de la eticidad, más aún, lo aniquilan y lo repudian expresamente. Pero aunque moralidad y eticidad fuesen, según su etimología, sinónimas, esto no impediría emplear estas dos palabras, una vez diferenciadas, para conceptos distintos.
- *[Manuscrito:] es decir, otros sujetos ↩︎

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