|294| De la soberanía del monarca fluye el derecho de indulto de los delincuentes, pues solo a ella corresponde la realización del poder del espíritu de hacer que lo acontecido no haya acontecido y de aniquilar el delito en el perdonar y el olvidar.
El derecho de indulto es uno de los reconocimientos más altos de la majestad del espíritu. — Este derecho pertenece, por lo demás, a las aplicaciones o reflejos de las determinaciones de la esfera superior sobre una precedente. — Pero tales aplicaciones pertenecen a la ciencia particular, que tiene que tratar su objeto en su alcance empírico (cf. § 270, Observación, nota). — A tales aplicaciones pertenece también que las violaciones del Estado en general, o de la soberanía, la majestad y la personalidad del príncipe, se subsuman bajo el concepto del delito, que apareció antes (§ 95 a 102), y por cierto como los delitos supremos, [y] que se determine el modo particular de proceder, etc.

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