Que, frente a esta aceptación de la cosa meramente como esta, y frente a la voluntad meramente opinante y arbitraria, lo objetivo o universal sea, en parte, cognoscible como valor, en parte válido como derecho, y en parte, que el arbitrio subjetivo contrario al derecho sea suprimido, es también aquí, en un primer momento, solo una exigencia.

Deja una respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.