§ 109

Esto formal contiene, según su determinación general, en primer lugar, la contraposición de la subjetividad y la objetividad, y la actividad que a ella se refiere (§ 8) — cuyos momentos, más precisamente, son estos: existencia y determinidad son idénticas en el concepto (cf. § 104), y la voluntad, en cuanto subjetiva, es ella misma este concepto —: distinguir ambas, y por cierto para sí, y ponerlas como idénticas. La determinidad está, en la voluntad que se determina a sí misma, α) en un primer momento, puesta en ella por ella misma; — la particularización de sí misma en sí misma, un contenido que ella se da. Esta es la primera negación, y su límite formal es ser solo algo puesto, subjetivo. En cuanto reflexión infinita en sí misma, este límite existe para ella misma, y ella, β) el querer suprimir esta barrera — la actividad de trasladar este contenido, desde la subjetividad, a la objetividad en general, a una existencia inmediata. γ) La identidad simple de la voluntad consigo misma en esta contraposición es el contenido que permanece igual en ambas y es indiferente frente a estas diferencias de forma — el fin.

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