Etiqueta: Concepto
-
327
La valentía es, para sí, una virtud formal, porque [es] la abstracción más alta de la libertad respecto de todos los fines particulares, posesiones, goce y vida, pero esta negación de un modo exterior-efectivo, y [porque] la enajenación, en cuanto cumplimiento, no es en sí misma de naturaleza espiritual, la disposición de ánimo interior puede…
-
323
En la existencia aparece así esta relación negativa del Estado consigo mismo como relación de un otro con un otro, y como si lo negativo fuera algo exterior. La existencia de esta relación negativa tiene por ello la figura de un acontecer y del enredarse con acontecimientos contingentes que vienen desde fuera. Pero es su…
-
322
La individualidad, en cuanto ser-para-sí excluyente, aparece como relación con otros Estados, cada uno de los cuales es independiente frente a los demás. Puesto que en esta independencia el ser-para-sí del espíritu efectivo tiene su existencia, ella es la primera libertad y el honor más alto de un pueblo. |331| Quienes hablan de deseos de…
-
321
|330| II. La soberanía hacia afuera La soberanía hacia dentro (§ 278) es esta idealidad en la medida en que los momentos del espíritu y de su efectividad, el Estado, están desplegados en su necesidad y subsisten como miembros de este. Pero el espíritu, en cuanto relación infinitamente negativa consigo en la libertad, es de…
-
316
La libertad formal, subjetiva, de que los singulares como tales tengan y expresen su propio juzgar, opinar y aconsejar sobre los asuntos generales, tiene su fenómeno en el conjunto que se llama opinión pública. Lo universal en y para sí, lo sustancial y verdadero, está en ella vinculado con su contrario, lo peculiar para sí…
-
304
El elemento político-estamental contiene a la vez, en su propia determinación, la diferencia de estamentos ya presente en las esferas anteriores. Su posición, en un primer momento abstracta, a saber, la del extremo de la universalidad empírica frente al principio principesco o monárquico en general — en la cual reside solo la posibilidad de la…
-
302
Considerados como órgano mediador, los estamentos se sitúan entre el gobierno en general, por un lado, y el pueblo disuelto en las esferas particulares y los individuos, por otro. Su determinación exige de ellos tanto el sentido y la disposición de ánimo del Estado y del gobierno como los de los intereses de los círculos…
-
301
|309| El elemento estamental tiene la determinación de que el asunto universal no solo llegue a existencia en sí, sino también para sí, es decir, que el momento de la libertad subjetiva formal, la conciencia pública en cuanto universalidad empírica de los puntos de vista y pensamientos de los muchos, llegue en él a existencia.…
-
300
En el poder legislativo, en cuanto totalidad, actúan en primer lugar los otros dos momentos: el monárquico, al cual corresponde la decisión suprema; — el poder de gobierno, como el momento que delibera con el conocimiento concreto y la visión de conjunto del todo en sus múltiples lados y en los principios efectivos que se…
-
298
|306| c. El poder legislativo El poder legislativo atañe a las leyes como tales, en la medida en que necesitan una determinación ulterior, y a los asuntos interiores enteramente universales según su contenido. Este poder es él mismo una parte de la Constitución, la cual le está presupuesta y, en esa medida, queda en y…
-
287
|298| b. El poder de gobierno De la decisión se distinguen la ejecución y la aplicación de las decisiones principescas, en general la continuación y el mantenimiento en vigor de lo ya decidido, de las leyes existentes, de las instituciones, de los establecimientos para fines comunes y de cosas semejantes. Este negocio de la subsunción…
-
285
El tercer momento del poder principesco atañe a lo universal en y para sí, que, desde el punto de vista subjetivo, consiste en la conciencia moral del monarca y, desde el punto de vista objetivo, en el todo de la Constitución y en las leyes; el poder principesco presupone, en esa medida, los demás momentos,…
-
281
|292| Ambos momentos en su unidad no separada, el último sí mismo sin fundamento de la voluntad y la existencia, con ello igualmente sin fundamento, en cuanto determinación confiada a la naturaleza — esta Idea de lo inconmovido por el arbitrio constituye la majestad del monarca. En esta unidad reside la unidad efectiva del Estado,…
-
280
3. Este sí mismo último de la voluntad del Estado es, en esta su abstracción, simple y, por ello, singularidad inmediata; en su concepto mismo reside, con ello, la determinación de la naturalidad; el monarca está, por ello, esencialmente determinado como este individuo, abstracción hecha de todo otro contenido, y este individuo está determinado a…
-
279
2. La soberanía, en un primer momento solo el pensamiento universal de esta idealidad, existe solo como la subjetividad cierta de sí misma y como la autodeterminación abstracta y, en esa medida, carente de fundamento de la voluntad, en la cual reside lo último de la decisión. Esto es lo individual del Estado como tal,…
-
278
Estas dos determinaciones, a saber, que las ocupaciones y poderes particulares del Estado no son independientes ni fijos, ni por sí mismos ni en la voluntad particular de los individuos, sino que tienen su raíz última en la unidad del Estado como su sí mismo simple, constituyen la soberanía del Estado. Esta es la soberanía…
-
277
|283| β) Las ocupaciones y actividades particulares del Estado son, en cuanto momentos esenciales de este, propias de él, y están ligadas a los individuos por medio de los cuales son manejadas y ejercidas, no según la personalidad inmediata de estos, sino solo según sus cualidades universales y objetivas, y por ello están unidas con…
-
276
1. La determinación fundamental del Estado político es la unidad sustancial como idealidad de sus momentos, en la cual α) los poderes y ocupaciones particulares del mismo están tanto disueltos como conservados, y solo están conservados en la medida en que no tienen una legitimación independiente, sino únicamente una tal y de tal alcance como…
-
275
|282| a. El poder principesco El poder principesco contiene él mismo en sí los tres momentos de la totalidad (§ 272): la universalidad de la Constitución y de las leyes, la deliberación en cuanto relación de lo particular con lo universal, y el momento de la decisión última, en cuanto autodeterminación, a la cual retorna…
-
274
Puesto que el espíritu solo es efectivo en cuanto aquello que sabe que es, y el Estado, en cuanto espíritu de un pueblo, es a la vez la ley que penetra todas sus relaciones, la costumbre y la conciencia de sus individuos, la Constitución de un pueblo determinado depende, en general, del modo y la…
